Detrás del glamour que se muestra ante las cámaras, el mundo de la moda esconde personajes de cuestionable reputación que lejos están de ser tan perfectos como se presentan ante la sociedad.
Adentrándose en el backstage de ese mundo a través de una revista de modas y tomando de ¿ejemplo? a la ex directora de Vogue Anna Wintour, "El diablo viste a la moda" es una película muy bien construida pero que nunca llega a despegar por culpa de tanta superficialidad.
Es irónico que un film que se vende como una crítica ácida hacia el mundo de la moda tenga todo menos dicha crítica, contrariamente es más bien un muestrario de cómo funciona todo detrás de lo que nosotros vemos por las revistas, la televisión y los desfiles, donde por supuesto no faltan los tantos modelos a la moda que lucen las protagonistas (realizados seguramente por los prestigiosos diseñadores que en ocasiones se nombran).
Como es habitual, Meryl Streep da una cátedra de actuación, su personaje es tan odioso y chocante que es prácticamente imposible simpatizar con ella pese a que por momentos se la quiere humanizar mostrando que detrás de ese "diablo" hay un alma, algo que no se logra pero tampoco mancha lo excelsa que Streep está con el que se convirtió en uno de sus personajes más icónicos.
"El diablo viste a la moda" es una película que innegablemente tiene calidad, buenas actuaciones y un ritmo adecuado que la hace lo suficientemente llevadera, pero también no se puede omitir las fallas anteriormente mencionadas y esa imposibilidad de realizar una crítica ácida de un mundo superficial teniendo todos los elementos para hacerlo.
6.0/10
Como es habitual, Meryl Streep da una cátedra de actuación, su personaje es tan odioso y chocante que es prácticamente imposible simpatizar con ella pese a que por momentos se la quiere humanizar mostrando que detrás de ese "diablo" hay un alma, algo que no se logra pero tampoco mancha lo excelsa que Streep está con el que se convirtió en uno de sus personajes más icónicos.
"El diablo viste a la moda" es una película que innegablemente tiene calidad, buenas actuaciones y un ritmo adecuado que la hace lo suficientemente llevadera, pero también no se puede omitir las fallas anteriormente mencionadas y esa imposibilidad de realizar una crítica ácida de un mundo superficial teniendo todos los elementos para hacerlo.
6.0/10

















































