Jake compra un muñeco Good Guy vintage en una venta de garage sin saber que en él se encuentra el alma de Chucky. A partir de ese momento, misteriosos asesinatos comienzan a ocurrir llevando todos los caminos hacia el muñeco.
Desde que se convirtió en un icono del género allá por 1988, Chucky inició una de las sagas más importantes del cine de terror que -pese a varios tropezones- nunca se detuvo.
Tras la séptima entrega estrenada en el mercado de video en 2017, se anunció que el muñeco asesino volvería pero para tener su propia serie de televisión.
Contra todos los pronósticos que no eran precisamente los más positivos, "Chucky" es una fantástica sorpresa que supera todas las expectativas funcionando desde todos y cada uno de los puntos de vista.
Hecha con la intencionalidad de capturar nuevo público, la serie se adapta a la actualidad siendo llevada adelante por un elenco teen (que afortunadamente son buenos actores) quienes capítulo a capítulo descubren los horrores de los cuales Chucky es capaz y se ensamblan como un trío justiciero que debe enfrentarlo.
Muertes sangrientas, humor negro, giros inesperados y flashbacks que enriquecen los más de 30 años de la carrera homicida del muñeco son ofrecidos a lo largo de 8 episodios que se sienten escasos... pero de tanto que se disfrutan.
Y así como se invita al público nuevo a sumarse, lo mejor y más valioso de "Chucky" pasa por lo que le ofrece a aquellos que vienen siguiendo la saga desde fines de los 80s.
A través de constantes referencias tanto verbales como ilustrativas, cada una de las películas son tenidas en cuenta para el desarrollo de la serie, no hay una que se ignore y los sucesos se conectan de una manera impecable, algo para aplaudirle a Don Mancini (creador de Chucky y responsable de este show) que lejos de tomar el camino fácil de reescribir la historia opta por mantener la continuidad.
Continuidad que nos regala grandes momentos que todo fanático de la franquicia aplaudirá tanto como el regreso de varios de los personajes más importantes de la saga: la dupla de Andy y Kyle que continúan combatiendo a Chucky pero también hacen el papel de "mentores" de Jake, Devon y Lexy, y Nica que es una rehén tanto del muñeco asesino como de Tiffany.
Como en cada película desde "La novia de Chucky", esta última vuelve a ser una pieza fundamental en la historia gracias a una Jennifer Tilly que -23 años después de su primera aparición en la saga- sigue manteniendo ese macabro encanto que hace a Tiffany un personaje tan memorable como el propio Chucky.
Revitalizando a la franquicia al reunir cada uno de los elementos que la hicieron una de las más representativas del género, la primera temporada de "Chucky" es el regalo que los fanáticos del muñeco asesino merecían y una contundente demostración que los clásicos pueden brillar en el presente tanto como en el pasado si se les brinda el tratamiento y el respecto adecuados.
9.5/10