Tras la Guerra de Troya, Odiseo emprende junto a sus hombres el viaje para regresar a Ítaca. Sin embargo, en su travesía debrá enfrentarse a numerosas criaturas mitológicas, la ira de los dioses y las consecuencias de sus acciones.
Cada película de Christopher Nolan es esperada como un evento cinematográfico, hablamos de uno de los pocos directores de prestigio que simplemente con su nombre moviliza miles de espectadores gracias a las películas de gran trascendencia que hizo.
Tras llevarse cantidades de premios con la aclamada "Oppenheimer", Nolan decidió que su próxima película fuera una superproducción épica sobre el relato griego de Homero.
Poniendo a la crítica nuevamente a sus pies y silenciando a los haters que lo tildaban de woke y buscaban boicotear el film, Nolan consigue con "La odisea" una estruendosa y visualmente deslumbrante experiencia digna de vivir en la pantalla más grande disponible.
El director toma la -ya por todos conocida- historia realizando una adaptación propia donde modifica y agrega detalles para imprimirle su propia sello, logrando una agotadora (en el mejor y a su vez literal sentido de la palabra) odisea cinematográfica de 3 horas.
La travesía de Odiseo es narrada por Nolan con su clásico estilo donde logra secuencias de gran impacto fílmico, particularmente me gustó aquellas abordadas desde el terror (la del cíclope, el pasaje de Circe) donde el realizador ingresa dentro de un género donde claramente podría hacer algo memorable.
Los efectos visuales (sin pantalla verde) son un regalo a la vista, recreaciones como la de la Batalla de Troya son el mayor motivo que justifica pagar la entrada para disfrutarla en una sala de cine.
No estamos ante una obra revolucionaria de Nolan como "El origen" o "Interestelar" y comparativamente hablando con estas y otros de su trabajos, podemos hacer hincapié en un guión menos trabajado y algunos diálogos que parecen más actuales que de aquella época.
Un reparto de actores conocidos interpreta a los personajes clásicos cumpliendo la mayoría de ellos, exceptuando Matt Damon que es el protagonista ninguno tiene un lucimiento mayor (tal vez Samantha Morton es la única destacada de los secundarios en los poco minutos que sale), aunque no significa que desentonen ya que todos aportan lo suyo pero sin brillar.
Haciendo un balance de sus pro y sus contra y omitiendo los absurdos intentos de boicot que tuvo, Christopher Nolan vuelve a crear un evento cinematográfico indispensable de vivir en la gran pantalla. "La odisea" no es su mejor trabajo ni una obra maestra del cine, pero sí es una experiencia visualmente estimulante que sólo en un cine se puede disfrutar al máximo, pocos directores logran esto y Nolan vuelve a conseguirlo con esta épica travesía marítima.
8.4/10





Fue increíble verla, dura 3 horas y queria que dure mas, literal llegué del cine y me puse a estudiar mitología griega y leer los libros de Homero
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