1954. Ray Kroc, un vendedor de batidoras de poco éxito, llega a una hamburguesería de San Bernardino, California, donde queda fascinado por el servicio que brindan. Al conocer a los encargados, los hermanos Richard y Maurice McDonald, Ray los convence de transformar su negocio en una popular franquicia de comida rápida: McDonald's.
Presente en prácticamente en todas partes del mundo, constituido desde hace décadas como un multimillonario imperio alimenticio, McDonald's es el mayor referente que la comida rápida tuvo, tiene y tendrá.
Pero detrás de su surgimiento se esconde una apasionante historia protagonizada por dos emprendedores con una perspectiva única y por un hábil visionario cuya perseverancia, escasa ética y arriesgados movimientos lo llevarían a la cima.
Michael Keaton realiza una interpretación notable poniéndose en la piel de Ray Kroc, logrando construir un personaje que más allá de amor u odio genera cierta admiración.
Al ser básicamente un biopic centrado en Kroc, los hermanos McDonald tienen un papel demasiado secundario y no se puede apreciar en su totalidad la enorme importancia que tuvieron en el surgimiento del imperio.
Dejando de lado ciertas falencias argumentales y algún que otro desnivel rítmico, "The Founder" es una película que narra la historia que no muchos conocen detrás de la franquicia de comida rápida referente que oculta tras su surgimiento una verdad más grasosa que los Big Mac.
7.3/10
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domingo, 24 de julio de 2022
sábado, 24 de abril de 2021
Hannibal (2013-2015)
Will Graham es un analista de crímenes del FBI único en su campo por su particular manera de empatizar con los psicópatas que persigue. Cuando un tan brutal como metódico asesino comienza a acumular víctimas sin dejar rastros, Will es enviado a trabajar con Hannibal Lecter, un reconocido psicólogo con el que forma equipo para intentar comprender al homicida y encontrar la manera de capturarlo antes de que siga sumando más muertes.
Obra icónica del cine de los años 90 y uno de los thrillers más importantes de todos los tiempos, "The Silence of the Lambs" fue la película que lanzó a la fama a Hannibal Lecter, ese inteligente psicópata encarnado por Anthony Hopkins en el papel más importante de su larga carrera.
Gracias a la aceptación y los tantos premios ganados, Hannibal tuvo otras dos películas en los años posteriores con Hopkins repitiendo el rol principal, además de una precuela donde se abordaba la juventud del caníbal explicando su origen.
Cuando se anunció que NBC trabajaba en una serie sobre el emblemático personaje, era mucha la desconfianza sobre el proyecto y muchos se negaban a verla al no poder reconocer otro Hannibal que no sea el actor que lo inmortalizo, afortunadamente, bastaron tres escasas pero exquisitas temporadas para que el caníbal sea ahora asociado al rostro de un inmenso Mads Mikkelsen que nada tiene que envidiarle a Hopkins.
Temporada 1
"Hannibal" inicia presentándonos de manera calma y pausada a sus protagonistas, tomándose su tiempo para ubicarlos en la rueda mortal de la que todos formarían parte mientras se desarrolla la búsqueda del llamado "Destripador de Chesapeake".
Bryan Fuller, showrunner de la serie, contaba con los derechos de "Red Dragon" y por lo tanto la disponibilidad de los personajes que allí aparecían, por lo cual la historia arranca con un Hannibal respetado por la comunidad, requerido como ayuda externa por el FBI y libre para cometer sus crímenes sin restricciones.

Por otro lado tenemos a Will Graham, interpretado por un más que convincente Hugh Dancy, un analista de crímenes diferente al resto por esa personalidad cercana al Asperger que resulta una virtud a la hora de ponerse en el lugar de los asesinos, comprenderlos y finalmente poder atraparlos.
Las hipnóticas charlas de diván entre ellos permiten desarrollar una relación que capítulo a capítulo se va solidificando, las cenas que Hannibal prepara para Jack Crawford, Alana Bloom u otro personaje resultan igual de atrapantes siendo también un delicioso regalo para la vista la preparación de los platos.

Las escenas de los crímenes son un tema aparte, no sólo los del "Destripador de Chesapeake", la mayoría están representadas con una belleza tan macabra donde es imposible no destacar el impecable trabajo de fotografía que permite maximizar el horror desde un punto de vista extremadamente estético.
Pese a tomarse su tiempo e ir sin la menor prisa, estos primeros 13 episodios son vitales para marcar la conexión del espectador con la reinvención del mundo de Thomas Harris y aceptar a Mads Mikkelsen como -este no menos fascinante- Hannibal.
Temporada 2
Tras ese final donde los roles quedaban invertidos por la jugada maestra que el caníbal planificó para inculpar a Will de sus crímenes, la segunda temporada inicia con el analista criminalístico encerrado en el hospital psiquiátrico del Dr. Chilton.
Pese a no contar con los derechos de "The Silence of the Lambs", Bryan Fuller se las arregla para crear referencias constantes hacia la mencionada obra y no faltan las escenas que recrean con sutileza aquellas del film de 1991.

Explotando el terreno psicológico siempre con el onirismo al que la mente de Will desemboca, esta segunda temporada refuerza la brutalidad y ya vemos a Hannibal como el despiadado asesino capaz de cometer atroces crímenes.
Ya sea por su propia mano o manipulando a otros para que cometan los homicidios, el psiquiatra siembra muerte donde quiera que está presente y su metodología para desviar la atención sobre él es tan brillante como los deliciosos platillos que le prepara a los invitados a su mesa.
Repleta de giros inesperados y momentos de impacto, esta temporada me atrevería a decir que es incluso superior a "The Silence of the Lambs" ya que alcanza la excelencia en numerosas ocasiones, Mads Mikkelsen está enorme y el enfermizo juego al que somete a Will alcanza niveles tan retorcidos como maravillosos.
Párrafo aparte merece ese episodio final que es una obra maestra desde todos los puntos de vista, una conclusión adrenalínica donde Hannibal empuja a los tres personajes principales hacia un precipicio del que son obligados a saltar con consecuencias sangrientas, pero también cargadas de un impacto psicológico notable que nos entregan el mejor episodio de una segunda temporada sencillamente perfecta.
Temporada 3
Después de la impactante "Cena roja", la tercera temporada arranca como un rompecabezas que coloca en sus primeros episodios el destino de cada uno de los personajes, incluido el propio Hannibal claro, tras la brutal confrontación.
Claramente dividida en dos partes, la primera se sitúa en Italia con el caníbal y la siempre enigmática Bedelia atravesando una nueva vida con falsas identidades, mientras las víctimas que aún siguen con vida lo persiguen decididos a hacerlo pagar por sus actos.

Tomando mucho de "Hannibal" (la novela y la película), además de recrearse las secuencias más destacadas de dichas obras (incluso el modificado, pero no menos sangriento desenlace de Mason Verger), se hace un mayor hincapié en la relación entre Will y Hannibal dejando ya claro que no estamos sólo ante una enfermiza amistad, sino que es propiamente dicho un tóxico romance.
La segunda ya adapta de lleno "Red Dragon" presentando al asesino interpretado por un sólido Richard Armitage, ilustrando sus crímenes mientras Will y Jack Crawford ahora se dedican a perseguirlo a él.

Para esta instancia, el Dr. Lecter se encuentra confinado en el hospital psiquiátrico que ahora dirige Alana Bloom manteniendo con sus visitantes pláticas tan fascinantes como las que tenía en su mesa o diván.
Los cuerpos acumulados en el camino, las partes ingeridas por el caníbal y su siniestra manipulación, la cada vez más indomable oscuridad que Will se niega a abrazar nos llevan hacia un final de alto impacto donde se consuma lo que todos esperábamos tanto como el propio asesino.

Will y Hannibal enfrentan al Dragón Rojo bajo la luz de la luna matándolo despiadadamente, ambos se abrazan al haber logrado ese acto de crueldad/amor que los unirá para siempre, cayendo por el precipicio por decisión del propio Will mientras "Love Crime" suena de fondo para marcar el final de la serie.
Conclusión
Observando tan perfecto final, no deja de ser una gran tristeza que "Hannibal" no haya recibido el acompañamiento necesario del público para continuar por más temporadas que adapten la historia del caníbal completa, no obstante y todavía con la esperanza de que algún día pueda seguir adelante gracias a algún canal o plataforma streaming, nos quedan tres temporadas invaluables donde Mads Mikkelsen se adueña de la figura del Dr. Lecter entregándonos un asesino en serie tan cautivador, perfecto y sanguinario como el de las páginas de Thomas Harris e igual de memorable que el de Anthony Hopkins.
9.5/10
Obra icónica del cine de los años 90 y uno de los thrillers más importantes de todos los tiempos, "The Silence of the Lambs" fue la película que lanzó a la fama a Hannibal Lecter, ese inteligente psicópata encarnado por Anthony Hopkins en el papel más importante de su larga carrera.
Gracias a la aceptación y los tantos premios ganados, Hannibal tuvo otras dos películas en los años posteriores con Hopkins repitiendo el rol principal, además de una precuela donde se abordaba la juventud del caníbal explicando su origen.
Cuando se anunció que NBC trabajaba en una serie sobre el emblemático personaje, era mucha la desconfianza sobre el proyecto y muchos se negaban a verla al no poder reconocer otro Hannibal que no sea el actor que lo inmortalizo, afortunadamente, bastaron tres escasas pero exquisitas temporadas para que el caníbal sea ahora asociado al rostro de un inmenso Mads Mikkelsen que nada tiene que envidiarle a Hopkins.
Temporada 1
"Hannibal" inicia presentándonos de manera calma y pausada a sus protagonistas, tomándose su tiempo para ubicarlos en la rueda mortal de la que todos formarían parte mientras se desarrolla la búsqueda del llamado "Destripador de Chesapeake".
Bryan Fuller, showrunner de la serie, contaba con los derechos de "Red Dragon" y por lo tanto la disponibilidad de los personajes que allí aparecían, por lo cual la historia arranca con un Hannibal respetado por la comunidad, requerido como ayuda externa por el FBI y libre para cometer sus crímenes sin restricciones.

Por otro lado tenemos a Will Graham, interpretado por un más que convincente Hugh Dancy, un analista de crímenes diferente al resto por esa personalidad cercana al Asperger que resulta una virtud a la hora de ponerse en el lugar de los asesinos, comprenderlos y finalmente poder atraparlos.
Las hipnóticas charlas de diván entre ellos permiten desarrollar una relación que capítulo a capítulo se va solidificando, las cenas que Hannibal prepara para Jack Crawford, Alana Bloom u otro personaje resultan igual de atrapantes siendo también un delicioso regalo para la vista la preparación de los platos.

Las escenas de los crímenes son un tema aparte, no sólo los del "Destripador de Chesapeake", la mayoría están representadas con una belleza tan macabra donde es imposible no destacar el impecable trabajo de fotografía que permite maximizar el horror desde un punto de vista extremadamente estético.
Pese a tomarse su tiempo e ir sin la menor prisa, estos primeros 13 episodios son vitales para marcar la conexión del espectador con la reinvención del mundo de Thomas Harris y aceptar a Mads Mikkelsen como -este no menos fascinante- Hannibal.
Temporada 2
Tras ese final donde los roles quedaban invertidos por la jugada maestra que el caníbal planificó para inculpar a Will de sus crímenes, la segunda temporada inicia con el analista criminalístico encerrado en el hospital psiquiátrico del Dr. Chilton.
Pese a no contar con los derechos de "The Silence of the Lambs", Bryan Fuller se las arregla para crear referencias constantes hacia la mencionada obra y no faltan las escenas que recrean con sutileza aquellas del film de 1991.

Explotando el terreno psicológico siempre con el onirismo al que la mente de Will desemboca, esta segunda temporada refuerza la brutalidad y ya vemos a Hannibal como el despiadado asesino capaz de cometer atroces crímenes.
Ya sea por su propia mano o manipulando a otros para que cometan los homicidios, el psiquiatra siembra muerte donde quiera que está presente y su metodología para desviar la atención sobre él es tan brillante como los deliciosos platillos que le prepara a los invitados a su mesa.

Repleta de giros inesperados y momentos de impacto, esta temporada me atrevería a decir que es incluso superior a "The Silence of the Lambs" ya que alcanza la excelencia en numerosas ocasiones, Mads Mikkelsen está enorme y el enfermizo juego al que somete a Will alcanza niveles tan retorcidos como maravillosos.
Párrafo aparte merece ese episodio final que es una obra maestra desde todos los puntos de vista, una conclusión adrenalínica donde Hannibal empuja a los tres personajes principales hacia un precipicio del que son obligados a saltar con consecuencias sangrientas, pero también cargadas de un impacto psicológico notable que nos entregan el mejor episodio de una segunda temporada sencillamente perfecta.
Temporada 3
Después de la impactante "Cena roja", la tercera temporada arranca como un rompecabezas que coloca en sus primeros episodios el destino de cada uno de los personajes, incluido el propio Hannibal claro, tras la brutal confrontación.
Claramente dividida en dos partes, la primera se sitúa en Italia con el caníbal y la siempre enigmática Bedelia atravesando una nueva vida con falsas identidades, mientras las víctimas que aún siguen con vida lo persiguen decididos a hacerlo pagar por sus actos.

Tomando mucho de "Hannibal" (la novela y la película), además de recrearse las secuencias más destacadas de dichas obras (incluso el modificado, pero no menos sangriento desenlace de Mason Verger), se hace un mayor hincapié en la relación entre Will y Hannibal dejando ya claro que no estamos sólo ante una enfermiza amistad, sino que es propiamente dicho un tóxico romance.
La segunda ya adapta de lleno "Red Dragon" presentando al asesino interpretado por un sólido Richard Armitage, ilustrando sus crímenes mientras Will y Jack Crawford ahora se dedican a perseguirlo a él.

Para esta instancia, el Dr. Lecter se encuentra confinado en el hospital psiquiátrico que ahora dirige Alana Bloom manteniendo con sus visitantes pláticas tan fascinantes como las que tenía en su mesa o diván.
Los cuerpos acumulados en el camino, las partes ingeridas por el caníbal y su siniestra manipulación, la cada vez más indomable oscuridad que Will se niega a abrazar nos llevan hacia un final de alto impacto donde se consuma lo que todos esperábamos tanto como el propio asesino.

Will y Hannibal enfrentan al Dragón Rojo bajo la luz de la luna matándolo despiadadamente, ambos se abrazan al haber logrado ese acto de crueldad/amor que los unirá para siempre, cayendo por el precipicio por decisión del propio Will mientras "Love Crime" suena de fondo para marcar el final de la serie.
Conclusión
Observando tan perfecto final, no deja de ser una gran tristeza que "Hannibal" no haya recibido el acompañamiento necesario del público para continuar por más temporadas que adapten la historia del caníbal completa, no obstante y todavía con la esperanza de que algún día pueda seguir adelante gracias a algún canal o plataforma streaming, nos quedan tres temporadas invaluables donde Mads Mikkelsen se adueña de la figura del Dr. Lecter entregándonos un asesino en serie tan cautivador, perfecto y sanguinario como el de las páginas de Thomas Harris e igual de memorable que el de Anthony Hopkins.
9.5/10
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sábado, 9 de junio de 2012
Ratatouille (2007)
Remy es una rata distinta a todas las demás de su especie, no le gusta meterse en los basureros y tampoco robarle comida a las personas. A pesar de la oposición de su familia, su sueño siempre ha sido convertirse en un reconocido chef francés. Las circunstancias llevan a Remy a vagar por las alcantarillas de París y accidentalmente termina llegando al restaurante Gusteau, lugar fundado por uno de los chefs más famosos de Francia. Pese a que es un visitante poco deseado en la cocina, la pasión de Remy por el arte culinario crece y comienza a cocinar las recetas que siempre deseó preparar.
Después de entregarnos a comienzoa del siglo la divertidísima "Monsters, Inc." y la maravillosa "Buscando a Nemo", Pixar demostró no solo que era la mejor compañía de animación de los últimos años, sino que también pueden crear historias que diviertan y emocionen por igual.
Y aunque esos dos films parecían insuperables, en 2007 Pixar ratificó que no tiene techo superándose nuevamente con "Ratatouille", la mejor película que han hecho hasta la fecha, que sin dudas está a la altura de los grandes clásicos animados de Disney.
Partiendo de un argumento tan original como peculiar, la historia nos presenta a Remy, una entrañable rata con la cual es imposible no simpatizar, quien se diferencia de los demás roedores y tiene un particular sueño: aprender a cocinar y convertirse en chef de un restaurante de París.
Es ahí cuando la magia de Pixar se hace notar y, la que podría haber sido una idea que roza lo absurdo, se transforma en una maravillosa fábula de cómo alguien que tiene un sueño puede hacerlo realidad con esfuerzo y dedicación, a pesar de todas las adversidades que se presentan en el camino.
Un gran acierto es que los hechos se desarrollen en una ciudad tan cautivadora como París, la forma en la que recrearon la ciudad es sencillamente perfecta, todos y cada uno de los detalles están tan cuidados que la belleza se hace todavía más notable: los restaurantes, las calles y por supuesto la vista a la Torre Eiffel, toda esa magnifica visión acompañada de una banda sonora ideal.
Partiendo de un argumento tan original como peculiar, la historia nos presenta a Remy, una entrañable rata con la cual es imposible no simpatizar, quien se diferencia de los demás roedores y tiene un particular sueño: aprender a cocinar y convertirse en chef de un restaurante de París.
Es ahí cuando la magia de Pixar se hace notar y, la que podría haber sido una idea que roza lo absurdo, se transforma en una maravillosa fábula de cómo alguien que tiene un sueño puede hacerlo realidad con esfuerzo y dedicación, a pesar de todas las adversidades que se presentan en el camino.
Un gran acierto es que los hechos se desarrollen en una ciudad tan cautivadora como París, la forma en la que recrearon la ciudad es sencillamente perfecta, todos y cada uno de los detalles están tan cuidados que la belleza se hace todavía más notable: los restaurantes, las calles y por supuesto la vista a la Torre Eiffel, toda esa magnifica visión acompañada de una banda sonora ideal.
Los personajes tampoco se quedan atrás, desde el despistado Linguini y la sensata Collete, pasando por el hilarante y frustrado villano Skinner, hasta todas las ratas que son familiares de Remy, todas ellas están fantásticamente diseñadas y ninguna tiene desperdicio.
Pero el personaje que más se destaca después de la valiente rata cocinera es el impredecible Anton Ego, ese temido crítico de comida que es el encargado de aportar involuntariamente una escena de una notable profundidad emocional junto con una poética reseña que te llegan al corazón.
Pero el personaje que más se destaca después de la valiente rata cocinera es el impredecible Anton Ego, ese temido crítico de comida que es el encargado de aportar involuntariamente una escena de una notable profundidad emocional junto con una poética reseña que te llegan al corazón.
"Ratatouille" es una de las mejores películas de animación de todos los tiempos, divertida y emocionante por igual, logra contar una historia de enorme valor a través de Remy y la lucha por cumplir su objetivo a pesar de las tantas adversidades, dejando un mensaje de vida alentador de que si uno pelea por ellos, los sueños siempre se pueden hacer realidad.
10/10
10/10
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