Abandonando los monstruos gigantes de "Pacific Rim" para contar una historia de romance gótico, Guillermo del Toro estrenó en 2015 esta tan valorada como a su vez resistida "Crimson Peak".
Lejos de obtener el éxito esperado y apenas superando los 55 millones de dólares que costó, la película fue una decepción financiera y -para muchos- también artística.
¿A qué se debe el revés de "Crimson Peak"? Principalmente a la errónea publicidad de venderla como una película de terror cuando NO lo es, y no como el drama romántico con toques góticos que ilustra.
No está mal narrar un romance retorcido como el que acá se cuenta, pero no deja de ser una lástima que teniendo tantos elementos para hacer un clásico relato de fantasmas se los desperdicie desarrollando apenas dos secuencias de terror (ambas fuera de la mansión ruinosa, cuando el terrorífico fantasma de la madre de Edith se hace presente).
Hablando de la mansión, acá es donde del Toro demuestra su sello y construye un ambiente que resulta tan opresivo como hermoso, que se complementa con un vestuario impecable que te hace sentir dentro de esa época.
Otro acierto indiscutible son los actores: Jessica Chastain es quien más destaca gracias a la complejidad de su personaje y su poderosa interpretación; Mia Wasikowska no se queda atrás y consigue trasmitir la fragilidad de Edith, mientras que Tom Hiddleston cumple aunque es opacado por las dos mujeres.
Haciendo un balance de las virtudes y los defectos que tiene, "Crimson Peak" se consolida como un sólido drama gótico que alcanza la perfección visual, pero como una película de terror decepcionante e inferior a otras producciones dirigidas por Guillermo del Toro.
6.6/10





