Luego de perder a sus padres en un accidente de tránsito, un niño es enviado a vivir con su abuela a un pequeño pueblo de Alabama. La mujer le cuenta anécdotas de su vida para advertirle de la peligrosidad de las brujas después de que él tiene un encuentro con una de ellas, viajando ambos a un hotel cercano a la costa para distenderse. Sin embargo, en el mismo lugar se lleva a cabo la reunión anual del aquelarre de la Gran Bruja, quien tiene un malvado plan entre manos: convertir a todos los niños del mundo en ratones.
Realizar una nueva versión de una película tan querida siempre resulta un reto, algunas veces se logra honrar a dicha cinta con una adaptación decente, rara vez se la puede superar y en la mayoría de las ocasiones el resultado suele ser de inferior a decepcionante o malo.
En el caso de "The Witches" lamentablemente estaríamos colocándola dentro de este último grupo ya que no sólo se queda a años luz de la versión de 1990, sino que también falla en todos los terrenos que la novela en la que se basa le permitía lucirse.
Perdiendo esos toques oscuros que hacían a su predecesora ser apta para toda clase de público, esta reinvención adquiere un target más infantil, careciendo del dramatismo y el impacto que nos encontrábamos en el film de los 90 y desperdiciando a las brujas.
Tampoco ayuda en nada la narración en off del protagonista crecido ya que le quita toda sorpresa a los hechos, aunque entre tantas falencias argumentales es de destacar que Robert Zemeckis se haya arriesgado hacia el desenlace manteniendo el final de la novela que en la película anterior había sido modificado, ahí tenemos el único acierto.
La interpretación de Anjelica Huston como la Gran Bruja era insuperable y en ese sentido no está mal que Anne Hathaway abordara a la líder del aquelarre con una personalidad diferente, el maquillaje, también diametralmente diferente, le permite tener un par de momentos destacables, lástima que sean tan pocos ya que se prioriza la aventura infantil de los ratones a la batalla contra las brujas.
En ese sentido también falla la dupla abuela/nieto pese a que tenemos una actriz de renombre como Octavia Spencer interpretando a la vieja enemiga de la bruja, el problema es que la relación con el chico se desarrolla con tanta frialdad y supeficialidad que el espectador difícilmente conecte con sus personajes, algo que en la original se lograba a la perfección ya que desde el comienzo nos apasionábamos con la lucha que abuela y nieto iniciaban contra el aquelarre.
Sin mucho más para agregar, esta nueva versión de "The Witches" es una descafeinada remake que no es incinerable pero sí completamente fallida, afortunadamente, siempre nos quedará la maravillosa película de 1990 que pese a tener 30 años encima conserva un nivel que esta reinvención ni siquiera llega a rozar.
5.6/10