Buscando tener relaciones sexuales con una provocativa mujer mayor, tres amigos se dirigen hacía un apartado lugar donde esperan encontrarla. Pero lo que parecía ser una excitante noche de sexo, se transforma en una auténtica pesadilla cuando al llegar se encuentran con un trampa y son capturados por un grupo de fanáticos religiosos dispuestos a erradicar a la juventud promiscua y pecadora.
Fred Phelps fue uno de los personajes más repulsivos que la sociedad norteamericana tiene entre sus filas, esa especie de líder religioso conocido mayoritariamente por presentarse junto con los miembros de su iglesia en los funerales de homosexuales y soldados caídos a festejar la muerte de estos mismos, fue uno de los representantes más explícitos de lo repugnante que puede llegar a ser el ser humano.
Conociendo los antecedentes de ese nefasto sujeto, la idea de Kevin Smith de hacer un largometraje basándose en este personaje fue por lo menos llamativa, y sólo por descubrir cómo funciona esta clase de sectas por dentro se puede decir que el visionado de "Red State" está justificado.
Lamentablemente y con tanto material para lograr un thriller incómodo como pocos, el director se queda a mitad de camino y falla en su intento por culpa de un guión plagado de situaciones absurdas con una aburrida mezcla de momentos políticamente incorrectos y humor negro sin gracia.
Otro tema en contra son los personajes, está bien que los religiosos son tan desagradables como tienen que ser y el líder sectario se hace odiar desde el comienzo, lo malo es que tanto los tres chicos como todos los policías, son tan odiosos como ellos y no hay uno con el que se pueda sentir una mínima empatía.
Tratando de dejar de lado estos detalles que frustran la película, se puede rescatar alguna que otra escena tensa y ese caótico tiroteo final que hacen de "Red State" un film que sólo por la curiosidad que despierta el tema que aborda vale la pena mirarlo aunque sea una vez.
5.4/10




Vista hoy en día y a pesar del bajo presupuesto que tiene, "The Sentinel" demuestra ser una efectiva película de terror psicológico que consigue generar una atmósfera totalmente incómoda desde el primer hasta el último minuto de su duración.
Es muy interesante como la película de ser primordialmente un drama psicológico, pasa a transformarse en un film de terror con escenas muy llamativas y con un tinte religioso que al final le da un significado muy significativo a la historia.
Sin olvidar también esa tan comentada escena final, que según se dice, el director utilizó gente con deformaciones verdaderas para generar un impacto visual todavía más fuerte, la cual sirve para terminar de consolidar a "The Sentinel" como una de las producciones de terror más perturbadoras de los años 70 ideal para descubrir incluso con sus casi 50 años de existencia.







































