En un mundo castigado por los pecados del hombre, Noé, un carpintero que solo desea vivir en paz con su familia, recibe una misión divina: construir un Arca para salvar a la creación del inminente diluvio universal. Con la ayuda de su familia y los vigilantes de roca, Noé comienza la construcción del Arca para albergar a dos especies de cada animal que habita en la tierra y así garantizar la continuidad de la vida.
Las adaptaciones de las historias bíblicas en el cine siempre han causado revuelo entre los sectores religiosos, levantando una gran polémica que en general siempre sirve para generar más morbo y alentar a ver dicha película.
Así como en los 80s Martin Scorsese escandalizó con "La Última Tentación De Cristo" y en 2004 Mel Gibson redobló la apuesta con "La Pasión De Cristo", en 2014 un director consagrado como Darren Aronofsky estrena la que ya se convirtió en su obra más controvertida, "Noé".
Dividiendo completamente a la crítica y al público, esta es una de esas películas que amás u odiás. Te encantará si querés ver un espectáculo épico que abarca géneros tan diversos como el drama, la aventura y la catástrofe en igual medida; y claramente la odiarás si esperás encontrarte con una versión fiel a la tan conocida historia de La Biblia.
Tomándose muchas licencias respecto al relato original, Aronofsky logra con "Noé" dar su propia visión, agregándole muchos detalles ficticios (en algunos casos con efectividad y en otros no con tanta) para ilustrar una de las historias bíblicas más conocidas de todos los tiempos.
Personalmente, no profeso ninguna clase de fe religiosa, por lo tanto no me molestó para nada las modificaciones que el director hizo, e incluso debo admitir me pareció todo un acierto que opte por ficcionalizar el relato original antes de realizar una propaganda religiosa gratuita.
Por ese lado, nos encontramos ante una impactante superproducción épica con efectos especiales de primera, que crean secuencias memorables como la recreación del diluvio universal.
Obviamente que no todo es perfecto y "Noé" tiene muchos defectos que no tienen nada que ver con sus licencias narrativas. El más perjudicial es la falta de ritmo en la que cae hacia la mitad que la hace demasiado lenta, y otro es la exageración de ciertos aspectos dramáticos que atentan contra los personajes y las actuaciones -que pese a ser correctas en general- únicamente se destaca Russell Crowe dándole una personalidad mucho más oscura y profunda a Noé.
Por todos estos aspectos, "Noé" es probablemente la película más impersonal del responsable de obras maestras como "El Cisne Negro" y "Réquiem Para Un Sueño", y es también una película que será tan o más odiada que "La Pasión De Cristo" por la deformación de la historia bíblica de Noé, así y todo pese a las tantas controversias y las fallas que puede presentar, no deja de ser un espectáculo épico único y digno de ser experimentado en la gran pantalla.
7.5/10