Nacido a partir de un cómic y haciendo básicamente una mezcla entre "Van Helsing" y la saga "Underworld", a comienzos de este año se estrenó el que sería uno de los primeros fracasos taquilleros del 2014, "I, Frankenstein".
Cerca pero a la vez muy lejos de la absurda pero bien constituida fórmula que empleó "Abrahan Lincoln: Vampire Hunter" o del divertidísimo y desvergonzado espectáculo que ofreció "Hansel Y Gretel: Witch Hunters", esta película tiene un enorme problema que la diferencia de ambas y la arruina completamente: la seriedad.
Haciendo una adaptación tan alejada de la novela original, es un enorme error dejar de lado el humor que seguramente le habría dado una matiz diferente, y optar por hacer una nueva "Underworld" sin Kate Beckinsale y los vampiros, y con un Frankenstein combativo y gárgolas que pelean contra demonios.
Intentando dejar de lado las tantas y tantas fallas que garantizaron su fracaso, se puede decir que "I, Frankenstein" tampoco es una película tan desastrosa como muchos dicen, los efectos especiales son muy buenos y las peleas entre gárgolas y demonios están filmadas con cierta espectacularidad visual.
Por estos motivos, "I, Frankenstein" es una producción que sirve para verla con bajísimas pretensiones y únicamente buscando un espectáculo pochoclero medianamente entretenido (pese a la seriedad con la que se desarrolla), pero también es imposible no destacar el pobre intento que es de iniciar una nueva franquicia con casi los mismos elementos de otra a la que claramente nunca podrá alcanzar.
5.4/10



Cada año en la noche de Halloween, un grupo de niños se disfrazan y salen por las calles a pedir dulces en las casas del vecindario. Pero este año cuando todos se reúnen, el último de ellos, un niño llamado Pipkin, no está en su casa y ha dejado una nota pidiéndoles a sus amigos dirigirse hacia la casa embrujada de la colina. En ese lugar, los espera un sombrío personaje que los llevará a conocer los orígenes de la Noche de Brujas.
