Charlie es un obeso mórbido que pasa sus días encerrado en su departamento dando clases online oculto de sus estudiantes mientras alimenta su enfermedad. Sintiendo que le queda poco tiempo, Charlie intentará reconstruir la relación con su problemática hija adolescente antes de que sea tarde.
Hay películas que más allá de su objetivo fílmico en ocasiones adquieren una finalidad secundaria que termina siendo el motivo que le entrega popularidad, repercusión e incluso prestigio.
Este es el caso de "The Whale", la nueva película de Darren Aronofsky que es un sólido drama pero se vende a partir y gracias a la resurrección que le brinda a la carrera de su protagonista, Brendan Fraser.
No en vano se califica a este como el papel de su vida y es que el actor entrega todo interpretando con sobriedad un personaje de alta complejidad que se enfrenta contra una obesidad que está ganando la batalla, mientras intenta reconstruir la relación con su hija en un intento final de redención.
Con una estética similar a la de una obra teatral y el departamento de Charlie como escenario principal, Aronofsky narra una historia que oscila entre lo melancólico y lo depresivo; no llega al nivel de dolor psicológico que provocan "Requiem for a Dream" o "Black Swan", pero tampoco teme utilizar el padecer del protagonista para ilustrar la desgracia que llevar una vida así supone.
Como mencioné anteriormente, Brendan Fraser es el alma de la película y quien lleva al espectador a través de un viaje donde no faltarán las lágrimas; acompañándolo desde un lado secundario pero muy significativo para la trama, Hong Chau interpreta con fuerza y compasión a la mejor amiga de Charlie y son los momentos que comparten los que se sienten más emotivos desde la naturalidad de su amistad.
El único punto no diría que flojo pero sí nada sólido del film es el personaje al que da vida Sadie Sink, su actuación es correcta pero el foco que se le da a la hija de Charlie en la historia llega a ser irritante por momentos, se comprende que es la encargada de aportar la trama de la redención pero flota la sensación que con una personalidad menos repelente hubiese aportado mucho más al desarrollo de los hechos.
Definida a la perfección a través de la metáfora utilizada entre la ballena de un libro y su protagonista, "The Whale" es una película no precisamente alegre ni que impone un mensaje esperanzador, sino más bien una triste realidad (pero realidad a fin de cuentas) con un protagonista humano por sobre todas las cosas, el cual será difícil de olvidar gracias a la entrega de un Brendan Fraser memorable.
8.4/10

















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Divine vive bajo el seudónimo "Babs Johnson" en una caravana junto a su gorda madre, su voyerista compañera de aventuras y su delincuente hijo Crackers. Divine acaba de ser nombrada "La persona más inmunda del mundo", por esa razón el matrimonio Marble, quienes roban bebés y se los venden a parejas de lesbianas, tienen envidia de su título y harán todo lo posible para quitárselo.
Dejando de lado lo mal filmada que está y que no es una película que precisamente aporte calidad a la historia del cine, hay que destacarle a John Waters que con "Pink Flamingos" creó una película transgresora como pocas, que tantos años después de haberse hecho sigue generando las mismas reacciones que al principio en quien la vea.