Un grupo de mercenarios irrumpen en la celebración navideña de una adinerada familia, tomando como rehenes a todos los presentes. Lo que ellos desconocen es que en la mansión accidentalmente también se encuentra el verdadero Santa Claus, quien no tendrá problemas para mancharse las manos de sangre buscando proteger a los que creen en él.
Metiendo en una licuadora con decoración navideña a "Duro de matar" y "Mi pobre angelito" y agregándole una (importante) pizca de sangre y otra (igual de abundante) de humor negro, sale como resultado esta película llamada "Noche sin paz" ("Violent Night" en su idioma original).
Mencionar esas dos producciones no es casual ya que bebe directo de ambas para desarrollar la historia de un Santa Claus vengador tan escurridizo como Kevin McCallister y tan brutal como John McClane.
Es así como asistimos ante la ostentosa cena navideña de una familia de ricos liderada por una feroz matriarca y compuesta por familiares tan pintorescos como adrede ridículos, los cuales se encuentran rehenes de un escuadrón de mercenarios que utilizan nombres navideños.
La pieza inesperada en su plan es obviamente la presencia del verdadero Santa Claus, interpretado por un desvergonzadamente carismático David Harbour, que decide proteger a la familia aniquilando a todo aquel mercenario que se cruce en su camino.
Muchas muertes (algunas bastante sangrientas), peleas, tiros y humor negro constante hacen la batalla entre el Santa de Harbour y los atracadores un espectáculo de lo más disfrutable; la película se vende mostrando a un Santa justiciero y no decepciona al brindar lo que promete y en grandes cantidades.
Siendo una de las más grandes sorpresas que nos dejó este casi extinto 2022, "Violent Night" es una divertidísima comedia negra tan sangrienta como entretenida ideal para todo aquel que busca una propuesta navideña nada pacífica y ultraviolenta.
9.3/10











