lunes, 30 de marzo de 2015

Más Rápido, Más Furioso (2003)

Brian O'Connor es requerido por la policía para infiltrarse en el círculo de Carter Vellone, un empresario que utiliza sus negocios para lavar grandes cantidades de dinero. Teniendo la oportunidad perfecta para limpiar sus antecedentes, Brian acepta con la única condición de elegir al hombre para que lo acompañe en la misión. Al tener la aprobación de la policía, Brian va en busca de Roman Pierce, un antiguo amigo del barrio y ex-convicto en libertad condicional, con el que manejará los autos de Vellone mientras preparan una trampa para capturarlo.

Segunda parte y primera secuela de la extensa saga "Fast And Furious", que resulta tan entretenida y adrenalínica como cabría esperar, aunque es completamente vacía argumentalmente hablando.
Sin Vin Diesel y el resto de la pandilla, el protagonismo del film pasa exclusivamente por Paul Walker (que pese a haber demostrado en las demás entregas sus dotes interpretativas, acá está terriblemente inexpresivo) y como segundo lo acompaña Tyrese Gibson, quien -al igual que en el resto de la franquicia- se encarga de aportar los momentos humorísticos.

Con una historia vista varias veces, la gracia de "2 Fast, 2 Furious" pasa obviamente por las tremendas carreras automovilísticas y las persecuciones policíacas, protagonizadas por autos igual de espectaculares.
Únicamente por secuencias como la carrera inicial o el momento del barco que funciona como una especie de homenaje a "Los Duques De Hazzard" y adelante brevemente la deliciosa incoherencia que caracterizaría más adelante a esta saga, "2 Fast, 2 Furious" es una secuela inferior, pero tan disfrutable como cualquiera de esta franquicia.

6.2/10

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