jueves, 9 de octubre de 2014

Promesa letal (1999)

Ellen Farris ha padecido durante años una extraña enfermedad de la que recién pudo recuperarse al separarse de su marido, el Dr. David Farris. Cuando la nueva mujer de él comienza a presentar los mismo síntomas que ella padeció, Ellen sospecha que David está detrás de su enfermedad y decide buscar pruebas que demuestren que ambas fueron envenenadas.

A finales de los años 80, el caso de Janet Overton se convirtió en uno de los más mediáticos de esa época conmocionando a la sociedad americana por la perversa historia que había detrás del padecimiento de esa mujer.

El juicio de su ex esposo Richard K. Overtn, responsable de envenenarla a ella y a su otra mujer quien también murió, obtuvo una importante cobertura y fue seguido hasta su finalización que derivó en la condena a cadena perpetua del prestigioso doctor.
Teniendo un caso tan atractivo era cuestión de tiempo para que una productora americana se haga con los derechos de la historia, y este telefilm llamado "Lethal Vows" fue el resultado.

Pese a que nos sirve para conocer este trágico caso, la película podría haber estado mejor contada y en muchas ocasiones se siente demasiado forzada, claramente el resultado hubiera sido mejor si se hubiera focalizado en los protagonistas desde una perspectiva más emocional.

De todas maneras y pese a sus defectos, "Lethal Vows" es un telefilm recomendable para informarse acerca de este terrible suceso, que lamentablemente terminó con la muerte de dos mujeres, incluida la propia Janet que fue la última víctima del despreciable femicida.

6.2/10

4 comentarios:

  1. Qué terrible enterarme que los hechos realmente ocurrieron, creía que era una historia de ficción y que la olvidaría una vez acabado el filme.
    Pobres mujeres y espero que el desgraciado que las envenenó se pudra en la cárcel.

    ResponderEliminar
  2. También me impactó leer que estaba basada en hechos verídicos, al finalizarla busqué la historia y leí muchos artículos en inglés sobre el caso y la película adquirió una mayor importancia para mí.
    Se me estrujó el corazón pensar en el sufrimiento que atravesó esa mujer y la otra esposa fallecida. Maldito Richard k. Overton espero ardas en el infierno por lo que le hiciste a esas mujeres.

    ResponderEliminar