jueves, 16 de julio de 2015

Terminator: Génesis (2015)

Año 2032. La guerra entre humanos y máquinas ha alcanzado devastadoras consecuencias, pero finalmente Skynet está al borde de su destrucción final. Viendo que esto es inevitable, las máquinas envían al pasado a un Terminator para asesinar a Sarah Connor y que así el líder de la resistencia, John Connor, nunca nazca. No dispuesto a permitir la muerte de su madre, John envía a Kyle Reese para que encuentre a Sarah y la proteja del Terminator, pero al llegar a 1984, el guerrero se encuentra con una realidad muy distinta a la que se imaginaba y con una inesperada ayuda.

En un año donde se apostó por relanzar emblemáticas sagas a través de superproducciones que apelan a la nostalgia como "Jurassic World", la franquicia protagonizada por Arnold Schwarzenegger suma una nueva entrega denominada "Terminator: Genisys".

Y a diferencia del enorme éxito comercial que los dinosaurios están teniendo, las máquinas de Skynet y el -siempre entrañable- T-800 se enfrentaron a otra realidad, fracasando en Estados Unidos y debiendo ser salvados por el resto del mundo donde corrieron mejor suerte.
Los motivos por los cuales se dio esta diferencia son debatibles, sin embargo, hay uno que no se puede dejar pasar por alto y que seguramente todos coincidiremos que es la principal cruz de esta quinta parte: la campaña publicitaria.

Pocas veces ha ocurrido que el marketing sea el encargado de -literalmente- arruinar una película, pero es justamente lo que acá ocurre ya que tanto los pósters como los trailers y demás adelantos, te cuentan la historia casi por completo arruinándote todas las sorpresas con spoilers innecesarios.
Si conseguimos perdonar este gigantesco error y decidimos ver la película, podemos encontrarnos con que "Terminator: Genisys" es una más que digna secuela que tiene todo lo que una superproducción hollywooodense debe tener.

Independientemente de que no alcanza ni por casualidad el nivel de las dos primeras, esta quinta entrega está a la altura de la tercera y es superior a la cuarta, encontrando en su constante dosis de entretenimiento, fantásticos efectos especiales y bien rodadas secuencias de acción, su mejor carta de presentación.
El punto débil pasa justamente por el guión, no por los giros (varios de ellos bien planteados) arruinados por los trailers, sino por la confusión generada por los viajes del tiempo que agregan cambios sobre ciertos detalles fundamentales en las previas entregas.

El elenco es otro tema cuestionable: todos los personajes están correctamente desarrollados pero no igual de aceptablemente interpretados. Emilia Clarke cumple hasta ahí nomás pero nunca deja de estar a la sombra de la mítica Linda Hamilton; mientras que Jason Clarke no consigue adueñarse por completo de John Connor y también queda debajo de los otros actores que lo interpretaron. Por otro lado, Jai Courtney es claramente el peor de todos ellos y su Kyle Reese carece de toda expresividad facial posible.
Párrafo aparte merece quien se carga la película a la espalda desde que aparece, el viejo (pero no obsoleto) Arnold Schwarzenegger, que regresa como el T-800 (conocido ahora como "El Abuelo") reforzando su faceta humorística, pero también demostrando por qué continúa siendo una figura estigmática del cine de acción.

Haciendo una mezcla de todo lo positivo y negativo que tiene, "Terminator: Genisys" afortunadamente se inclina hacia el lado bueno y se consolida como una más que entretenida superproducción hollywoodense ideal para disfrutar en la gran pantalla, si es posible sin ver nada de sus vergonzosos adelantos que arruinan muchas de las sorpresas que contiene.

7.4/10

1 comentario:

  1. si es verda que tiene accion de la buena y ver al viejo arnie regresar como el robot es de lo mejor, pero la película me resulto innecesaria, no comprendo para que siguen haciendo mas películas de terminator si la saga tuvo un final increible con la segunda parte y el juicio final.las demas no aportan nada mas que efectos especiales.

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