sábado, 21 de febrero de 2015

Whiplash: Música Y Obsesión (2014)

Andrew Neiman, un ambicioso baterista de jazz, tiene como objetivo principal destacarse en el Conservatorio de Música de la Costa Este, para así poder ingresar al grupo de Terence Fletcher, un prestigioso director de orquesta conocido por su profesionalismo y sus exigentes métodos de enseñanza. Cuando Andrew logra entrar en el selecto grupo dirigido por Fletcher, el profesor comienza a exigirle un mayor compromiso, hostigándolo y obligándolo a tocar hasta gastar sus últimas fuerzas sobre el escenario.

Nacida a partir de un cortometraje hecho por su mismo director, quien tuvo que hacerlo al no tener el presupuesto necesario para realizar el largometraje y gracias a dicho corto logró la financiación, “Whiplash” es una intensa película que muestra como con poco presupuesto pero con una idea bien armada y el talento de su involucrados, se puede lograr una obra redonda digna de ser aplaudida.

Considerando la calidad que tiene, no es de extrañar que haya sido premiada con numerosos premios en diferentes festivales, llegando incluso a ser nominada al Oscar en la categoría de Mejor Película.
Apoyada completamente en ese apasionante duelo actoral entre sus dos protagonistas, la historia de “Whiplash” se construye en base a las ansías de éxito que el alumno tiene, y a ese impedimento/posibilidad que representa su severo profesor para la prolífica carrera que desea iniciar.

Miles Teller sorprende interpretando al ambicioso pero sensible Andrew, al que vemos sufrir hasta las máximas consecuencias siendo humillado, física y verbalmente agredido y degradado en todo el sentido de la palabra por su profesor, mientras que intenta ganar confianza en sí mismo practicando hasta que sus manos sangren (literalmente) con el objetivo de convertirse en el mejor.
Pero el que -obviamente- se lleva todo los aplausos con la materialización de un personaje extremadamente complejo y de dudosa cuestionabilidad moral es J.K. Simmons, quien justifica todos y cada uno de los premios que ganó a través de una actuación memorable.

Dejando de lado el duelo actoral de sus protagonistas, un mérito importante (y no menor) que tiene el film es la excelente banda sonora que posee, que logra involucrarte todavía más con la historia así como también apreciar la música de jazz.
Consolidada como una de las películas con más calidad artística que el 2014 nos dejó, “Whiplash” es -en varios aspectos y por varios motivos- una película que tiene todo para quedar grabada en la historia del cine.

8.4/10

1 comentario:

  1. Exquisita, una verdadera obra maestra del séptimo arte.

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