viernes, 27 de marzo de 2015

R.O.T.O.R. (1987)

Para combatir la ola de crímenes que castiga la ciudad, un científico desarrolla un implacable robot denominado R.O.T.O.R. que promete ser la solución en las calles. A causa de la presión de un político para que el robot esté terminado lo antes posible, un accidente produce que R.O.T.O.R. se convierta en una peligrosa máquina dispuesta a juzgar a quien considere que comete un crimen.

Considerada como una de las peores películas de la historia y adquiriendo su estatus de culto justamente gracias a esa etiqueta, en 1987 apareció esta inclasificable producción conocida como "R.O.T.O.R.".

Producida en base a una mezcla (mal batida) entre "RoboCop" y "Terminator", nos encontramos ante una película llena de errores, mal hecha, peor actuada y con uno de los robots más patéticamente curiosos alguna vez vistos.
Clarificado el hecho de que estamos ante un auténtico desastre cinematográfico y sabiendo de antemano con lo que nos vamos a encontrar, "R.O.T.O.R." es un film que -extrañamente- se disfruta y más de lo esperado, mayormente gracias a que sus decenas de errores terminan siendo involuntables aciertos.

Es así como la historia está plagada de insólitas situaciones y bizarrísimos diálogos con los cuales se hace inevitable no reírse (impagable el momento de la "cuerda explosiva"), y con personajes que producen exactamente lo mismo (ese doctor/cowboy que pareciera le importa más ser un superhéroe que detener su invento, la doctora psicoculturista con ese extravagante peinado y esa cosa que está en el laboratorio y que aparentemente vendría a ser un robot).
Por estos motivos que a cualquier otra película la hundirían en lo más profundo del abismo fílmico, "R.O.T.O.R." sale a flote convirtiéndose en todo un estandarte de la serie B, y en una obra casi imposible de calificar que nadie debería perderse (al menos para sacarse la curiosidad de ver si es tan mala como unánimemente se dice).

6.6/10

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